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Silvia

19/12/2016
20.000

Me gustan las artes marciales desde pequeña y después de mucho pensarlo, quiero montar mi propio gimnasio. Un club de artes marciales para compartir y enseñar lo que aportan.

Vivo en O Grove, un pueblo situado en la provincia de Pontevedra, Galicia. Quería montar el club aquí, pero primero debo comprobar si sería rentable, sino por lo menos intentaré que sea dentro de la provincia.

En principio la idea es alquilar un local y habilitarlo para la práctica de artes marciales, un poco de maquinaria e incorporar además algo diferente, ¿ conoceis la Terapia Crash?, básicamente constiste en romper cosas, si, romper cosas, ¿ un largo día de oficina o clase?, ¿ el coche te tiene frito?, ¿por qué no te quitas el estrés acumulado rompiendo a martillazos un ordenador o la puerta de un coche?, siempre con la protección adecuada claro.

Este proyecto lo pondría en marcha dentro de dos o tres años, aunque soy cinturón negro 2º DAN de TaeKwonDo y ya he dado algunas clases, todavía me voy a sacar el título de profesora el año que viene, además de que quiero aprender otras artes marciales y hacer algunos cursos para poder ofrecer más variedad, pero os pido ahora la beca porque no se hasta cuando las vais a dar.

La beca la usaría para el gimnasio y puede que para completar mi formación.



APORTACIÓN A LA SOCIEDAD

Para explicar esto de la mejor manera posible debo retroceder un poco en el tiempo. Cuando era pequeña asistí a un evento de TaeKwonDo, lo que vi despertó algo dentro de mi, sentí algo que no había sentido nunca, quería hacer lo que había visto. Empecé a entrenar de manera oficial a los 14 años en el mismo club donde sigo hoy en día. Cuando tenía unos 10 años vi una escena de casi maltrato en un parque, un montón de gente estaba mirando la escena sin hacer nada y a mi me hervía la sangre por querer hacer algo, pero no tenía dónde dejar a mi perro para no meterlo en medio, entonces di un grito de advertencia para que parase y a raíz de eso empezó a intervenir el resto de personas, a lo poco llegó la policía. Me di cuenta de como se le pueden transmitir cosas a la gente, algo que volví a comprobar las veces que di clases. Quiero enseñar para transmitir ese sentimiento que tengo en cada entreno, en cada competición, para enseñar todo lo que aportan las artes marciales; seguridad, compañerismo, autoconfianza, disciplina,..., aumento de la concentración, mejora de reflejos y psicomotricidad, reducción del estrés, entre otras muchas cosas. Si un niño sufre bullying, ayudarle a recuperar la voz para pedir ayuda o defenderse por si mismo, si es uno de mis alumnos el que imparte dicho abuso, cambiar su actitud y guiarlo para corregir sus errores. En cuanto a la Terapia Crash, las funciones principales son reducir el estrés y pasarlo en grande. Otro punto importante; tendría descuentos para desempleados, algunos seminarios gratuitos de defensa personal y si me hiciera falta algún trabajador extra, contrataría a alguien que vive en la calle o a alguien que esté cerca de ello, de echo tenía pensado coger a gente de la calle para repartir la publicidad y así ayudarles.