Logopedia en prematuros

Ciencia

Milagros Virginia

14/06/2017
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Después de descubrir en el año 2014 durante los estudios de tercer curso de mi carrera universitaria que la logopedia en las unidades neonatales españolas no existía a pesar de los grandes beneficios que otorga a la prematuridad, decidí comenzar un nuevo camino, innovando en cuanto a línea de investigación en España y poniendo mi granito de arena para que los niños prematuros de Cantabria sean atendidos por un profesional de la logopedia.

Un prematuro nace sin la capacidad de alimentarse debido a la falta de reflejos motores de la succión y de la coordinación con la respiración y deglución. Esto significa, que el hito más importante para poder sobrevivir: alimentarse, es todo un reto para el bebé (además de toda la implicación que conlleva a los familiares recibir un bebé inesperado y no llevarlo a casa tras nacer, sino que dejarlo en una incubadora, con cables de monitorización y sondas para alimentarse). El logopeda realiza la estimulación orofacial y táctil-kinestésica que permite a estos pequeños desarrollarse con unos días de antelación y alimentarse antes de forma independiente para así poder irse de alta a sus hogares.

He realizado ya durante dos años un trabajo de investigación piloto, en el que evidenciamos que los niños comen antes y se van antes de alta, y además los seguimos a los 6 y 9 meses para evidenciar que tienen menos riesgos de desarrollar problemas alimenticios, de comunicación y de lenguaje y habla, ya que el logopeda no solo va a estimular de forma precoz al bebé durante su ingreso hospitalario sino que se vuelve un vínculo estable y de apoyo para los padres, otorgándoles pautas de manejo a ese pequeño para llevar a cabo en el hogar y actividades de estimulación para el óptimo desarrollo futuro.

Después de este trabajo piloto, desde noviembre de 2016 estoy llevando a cabo sin remuneración ni becas de ayuda mi tesis doctoral en este tema, aumentando la muestra para alcanzar mayor evidencia científica y publicarlo en España, dejando mi granito de arena para que la logopedia se reconozca en nuestro país como parte del equipo multidisciplinar de la unidad neonatal (aspecto con el que cuentan ya todos los países anglosajones desde la década de los cincuenta del siglo pasado). 

El dinero será utilizado para mis gastos de transporte al hospital todos los días durante seis meses y para acceder a un congreso nacional para publicar el trabajo. 
APORTACIÓN A LA SOCIEDAD

El nacimiento de un niño prematuro ocasiona una gran cantidad de emociones positivas y negativas a la familia, nuestro apoyo y colaboración, dando tranquilidad al otorgar conocimientos, formas de interacción con el frágil bebé y manipulación durante un hito tan importante con la alimentación, elimina las sensaciones negativas convirtiendo la llegada del bebé y su desarrollo en una experiencia diferente, distinta al bebé sano, pero igual de reconfortante. El niño prematuro necesita continuar su desarrollo con el ambiente conocido (tripa de la madre, olor, sonido, caricias...) por lo que siempre lo ideal es que salga cuanto antes del hospital (un lugar estresante, con sonidos, que le provoca dolor debido a todos los procedimientos...) y pueda empezar a crecer en su entorno natural. A nivel económico, para un hospital, un niño prematuro al día le ocasiona una gran cantidad de gastos (1000-2000 euros según el bebé), conseguir que se disminuya la cantidad de días para el alta y el nivel de riesgos a patologías al alta con tan solo una intervención precoz al nacimiento es un gran mérito que permite la logopedia. Si logramos abrir las puertas a otros profesionales en las unidades neonatales (logopedas, fisioterapeutas, nutricionistas, farmaceuticos...) estaremos aportando grandes conocimientos que los profesionales actuales (médicos y enfermería) no pueden abarcar, por tiempo ni tampoco por conocimientos. Debemos crear una realidad en cuanto al trabajo multidisciplinar y apoyarnos todos, siguiendo un mismo objetivo: que los niños ingresados vayan a casa siempre sanos pero también cuánto antes, para que estén con sus padres, estando estos preparados y formados para recibirlos.