Proyecto becado con 1.500 €
El chico de los limones (que se pudran las medias naranjas)

Publicaciones

Gabriel

25/09/2016
1.500

Todo proyecto comienza con un principio; el nuestro, con diez: un libro repleto de historias cíclicas de amor, sexo, ruptura y despedida a lo largo de 40 poemas y 10 ilustraciones que se estrenan con el amor más puro y llegan a un conocimiento agridulce: el amor no es perfecto. 

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero creer que ambas artes son independientes sería creer en una gran equivocación. «¿Por qué no decir de todas las formas posibles?». Éste es nuestro proyecto, «El chico de los limones (que se pudran las medias naranjas)», un libro escrito e ilustrado para expresar todo aquello que una vez hemos sentido, incluso aunque no hayamos sido capaces de decirlo. 

Estamos aquí por esta razón, porque buscamos la oportunidad de publicar un libro con el que sentimos que, si bien ha conseguido destrozarnos y reconstruirnos, podríamos convencer a todos y cada uno de aquellos que, alguna vez, han tenido el corazón roto. Y han vuelvo a levantarse.

Dinos: ¿estás preparado/a para encontrar limones enteros? Están listos para ver la luz y desembocar en papel. Sólo hace falta una cosa: decir «sí» a nuestro proyecto.

APORTACIÓN A LA SOCIEDAD

La cultura ha sido, es y siempre será uno de los pilares fundamentales de una sociedad, aunque, a veces, no se cuide como debería. Con nuestro libro, «El chico de los limones (que se pudran las medias naranjas)» no podemos asegurar que haremos de ésta una sociedad mejor, pero aportaremos nuestro granito de arena para, al menos, intentarlo. ¿Cómo lo haremos? A través de la poesía y las ilustraciones, de palabras e imágenes que ayuden a las personas a leer y expresar lo que nunca habían sabido decir. Porque todos, en mayor o menor medida, hemos querido a alguien a quien hemos tenido que decir adiós. Con este proyecto, tenemos mucho que decir, sobre quiénes fuimos, somos y seremos, pero, sobre todo, sobre qué queremos. Lo mismo sucede con nuestras metas y, de alguna forma, con el hecho de que aspiremos a esta beca: sabemos que tenemos mucho que ofrecer; sólo necesitamos que alguien confíe en nosotros tanto como lo hacemos nosotros mismos: con determinación, ganas y ambición. Estos somos nosotros y éste es «El chico de los limones (que se pudran las medias naranjas)», la historia de cualquier persona, objeto o animal que, después de incontables ilusiones y decepciones amorosas, se cansó de que pudriesen sus medias naranjas y comenzó a buscar limones enteros. Nuestra historia.